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Mil veces San Telmo

Con apenas 1,2 kilómetros cuadrados de superficie, San Telmo es el barrio más chico de Buenos Aires. Pero si te ponés a buscar, es impresionante la cantidad de temas que lo nombran. Debe ser el barrio con más versos de rock por metro cuadrado de la ciudad. Estos son apenas algunos…

¿Cómo no arrancar la enumeración con “San Telmo”, el minitema que los Redondos incluyeron en Lobo suelto/Cordero atado que tiene una cita de "Héroe del Whisky"? Se puede seguir por “No te mueras en mi casa” de Charly García (“No sé qué mierda pasó en San Telmo…”), “San Telmo Harlem” de Javier Martínez o “139 Lexatins” de Fito Páez (“estoy bien, estoy feliz, tengo miedo, San Telmo sin
ti”) o “Uriel, de San Telmo a Salsipuedes” (Hilda Lizarazu).


También de aquellos que caminaron, y mucho, las calles del barrio, como “Cinco Magníficos” de Sumo (“Y yo soy artesano, y por San Telmo voy, pero en realidad soy de Chivilcoy”), “Sir Margarita Yourcenar” de Celeste Carballo (“Cuánta muerte hay por San Telmo. Cuánta vida quedará”) o “Mariscal Tito” de Bersuit (“Sos un repartidor del Dios que amamos paseando por San Telmo”).

En los 90 y 2000, el barrio ofreció un circuito de bares y tugurios en los que surgieron o se consolidaron decenas de bandas. Por ahí pasaron Los Piojos (“Genius”: “desde Holanda vino el bohemio y te cruzo en San Telmo”), Callejeros (“Tratando de olvidar”: “Estoy tan lejos tratando de olvidar que nos conocimos en San Telmo”), Jóvenes Pordioseros (“Maldito San Telmo”), La 25 (“Hacelo de nuevo”: “En San Telmo ayer perdí pero mañana iré por más”), La Perra que los Parió (“Candombe de la tarde”: “Por San Telmo voy recordándote”), Sancamaleón (“Iggy Pop de San Telmo”) o De la Gran Piñata (“De bar en peor”: “En San Telmo resbalé, cáscara de bandoneón, y de jeta al piso”).

Además, claro, está en el título de un disco: El marajá de San Telmo, un EP de Panza.

Blues todo el día

Lugar: Humberto Primo y Defensa.

Celeste Carballo tuvo durante años su sala de ensayo en San Telmo. Más de un tema suyo retrata el paisaje del barrio, como “Sir Margarita Yourcenar” (“Cuánta muerte hay por San Telmo. Cuánta vida quedará”) o como “5 y 20”, crónica a ritmo de blues cabalgante de una noche eterna en el barrio, pululando por los reductos de Humberto Primo.

“Blues todo el día por aquí. Llevo la guitarra, me acompaña. Me gustaría verte más cerca que en un film caminando por aquí”, comienza el tema, incluido en Tercer infinito (1998). Casi jadeando, con la voz llena de deseo, CC imagina: “En las cuevas de San Telmo todo empieza a arder. Jamás vi tanto fuego en la plaza Dorrego. Bajando Defensa, muchos por subir. Yo te quiero ver aquí”.